Carlos Berlanga. El eterno retorno

Autor:

CARLOS BERLANGA. El eterno retorno

Categoría:

Arte contemporáneo

 

12 mayo – 17 julio 2022

Carlos Berlanga visita la casa de Julio Juste.

“Delgado, alto y con dos fogonazos aguamarina por ojos. Así recuerdo, de manera muy resumida, a Carlos Berlanga”. De tan sintética manera comienza el texto que Julio Juste escribiera para el catálogo de la exposición Viaje alrededor de Carlos Berlanga (2009), comisariada por Pablo Sycet, y exhibida en Valencia y Madrid. Berlanga había visitado Granada en junio de 1982, de la mano del propio Sycet, socio junto con J.J., y otros ilustres personajes de la modernidad granadina de la época, de la galería de arte Palace. La Palace, como era conocida, fue el escaparate ilustrado donde los aficionados granadinos de los ochenta, tuvimos la oportunidad de acceder al arte más actual y a la creación artística de mayor calidad, en una ciudad de provincias, bellísima pero ensimismada. En aquella recordada galería, Carlos Berlanga realizó la que sería, su primera exposición individual.

Berlanga fue músico, autor de himnos generacionales, de hits que bailan padres, hijos y ya abuelos, recuerdo de un acontecimiento cultural que sorprendió a Europa, la Movida, pero su faceta de artista plástico quedo oscurecida para el gran público. Por otra parte, Julio Juste, fue pintor, grabador, diseñador gráfico, pero lo que siempre quiso dominar fue el arte de la música. Carlos Berlanga fue amigo intimo suyo, al igual que otro músico-pintor, Javier Pérez-Grueso Furia. Figuras multifacéticas que iluminaron una época apasionante.

La trayectoria artística de Berlanga comienza con su amor por el comic, en la infancia y adolescencia. Esto marcará su particular estilo, siempre próximo al diseño gráfico y a las artes impresas. Realiza fanzines, que vende junto a los que serían sus compañeros de aventuras musicales, en el Rastro madrileño, con Londres y el naciente movimiento punk como referentes absolutos.

Dibujante incansable, como recordaría J.J., haciendo referencia a aquel concierto de Alaska y Dinarama, en Loja (Granada), en el verano de 1989. Su estilo es fruto de la apropiación, es un estilo de estilos. De cada autor que admira, coge lo que más le interesa y lo trufa de sus aportaciones geniales. De de Chirico y Dalí, los espacios metafísicos, de Juan Carlos Eguillor, el elegante estilo de sus comics, de Cocteau y del Picasso de la vuelta al orden, los perfiles griegos de sus rostros, de Léger, sus figuras postcubistas, de Stuart Davis, el grafismo de reminiscencias cubistas de sus diseños. Todo ello, como dice Pedro Almodóvar, con su personalísimo toque de hedonismo y sofisticación. Admira a Warhol y Duchamp, a los que considera los mayores genios artísticos del siglo XX.

Carlos Berlanga eleva la banalidad kitsch al rango de obra de arte. El suyo es un resumen ilustrado del arte de vanguardia del siglo XX, con el mundanismo liviano, cosmopolita y frívolo, de la revista Vogue como manifiesto. Viene a visitar hoy la casa de su amigo J.J., como cuando se pasaba por el estudio de la calle Veneras de Madrid, estudio compartido por J.J. y Pablo Sycet. Disfrutemos de la obra de este niño terrible, que visita de nuevo Granada, de la mano de viejos amigos.

Juan Antonio Jiménez Villafranca

Instituto de América de Santa Fe